El MIDA entregó semillas, plantones e insumos a pequeños productores de La Mesa, buscando que las familias produzcan alimentos, mejoren sus parcelas y hagan más rentable la actividad agrícola.
En las comunidades rurales, tener acceso a semillas de calidad y contar con asistencia técnica puede marcar la diferencia entre una cosecha que apenas alcanza para el consumo familiar y una producción capaz de generar excedentes e ingresos.
Con ese propósito, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), a través de su Dirección Regional en Veraguas, entregó a pequeños productores de La Mesa semillas certificadas de maíz, poroto y arroz, además de plantones de papayo y limón persa.
La iniciativa forma parte del Proyecto de Desarrollo de la Fruticultura de Panamá y busca fortalecer la capacidad productiva de las familias rurales.

No solo entregan semillas: también enseñan a producir
La entrega incluyó tallos de plátano e insumos agrícolas, pero uno de los elementos más importantes es el acompañamiento técnico.
Los productores reciben orientación para desarrollar las parcelas demostrativas y aplicar de mejor manera los conocimientos adquiridos.
Esto permite que el proyecto no se limite a entregar recursos, sino que busque que las familias aprendan y puedan posteriormente replicar las experiencias en sus propias fincas.
Una parcela puede convertirse en una fuente de alimento e ingresos
Las parcelas demostrativas tienen un doble propósito: servir de sustento a familias de escasos recursos y contribuir a que la actividad agrícola sea más rentable y sostenible.
Producir maíz, arroz, poroto, plátano o frutas puede ayudar a complementar la alimentación del hogar y, cuando existe producción adicional, generar posibilidades de comercialización.
Para las comunidades rurales, esa combinación entre seguridad alimentaria y generación de ingresos puede convertirse en una herramienta para fortalecer la economía familiar.
El verdadero objetivo: que el productor pueda continuar solo
El proyecto plantea una visión que va más allá de la entrega inicial.
El MIDA busca que los pequeños productores conozcan las técnicas necesarias para desarrollar las actividades productivas y que posteriormente puedan replicar el modelo en sus propias parcelas.
Así, una entrega de semillas e insumos puede convertirse en el punto de partida de una capacidad productiva que permanezca en la comunidad.
Veraguas apuesta por producir desde sus comunidades

Con esta acción, el MIDA continúa apoyando a pequeños y medianos productores de la región.
El reto estará en que las parcelas demostrativas logren convertirse en experiencias sostenibles, capaces de mejorar la alimentación de las familias y, cuando las condiciones lo permitan, generar nuevos ingresos para quienes trabajan la tierra.
Porque en el campo, una semilla no representa solamente una futura cosecha: puede representar alimento, trabajo y una oportunidad económica para una familia.











