La escritora Laura Montoya llega a la FIL Panamá con un libro que cuestiona cómo la inteligencia artificial puede transformar el pensamiento humano.
Panamá, 10 de agosto de 2026. ¿Qué ocurre cuando una máquina puede responder casi cualquier pregunta, pero el ser humano comienza a dejar de hacerse preguntas?
Esa es una de las interrogantes que plantea la escritora y comunicadora colombiana Laura Montoya en su más reciente obra, Un mundo que ya fue imaginado, que presentará durante la Feria Internacional del Libro de Panamá, del 25 al 30 de agosto.
El libro propone una pausa frente a la velocidad con la que avanzan la inteligencia artificial y las tecnologías exponenciales, para analizar cómo estos cambios están llegando a espacios cada vez más íntimos de la vida humana: la identidad, la memoria, el pensamiento crítico y la capacidad de tomar decisiones.

La tecnología acelera, pero ¿el ser humano alcanza?
Montoya plantea que el desarrollo tecnológico avanza a una velocidad que supera la capacidad psicológica, ética y emocional de las personas para adaptarse.
La autora utiliza una comparación sencilla para explicar este fenómeno: conducir un automóvil capaz de alcanzar 400 kilómetros por hora mientras quien está al volante apenas aprende a conducir.
Para Montoya, el verdadero desafío no consiste únicamente en la velocidad de la tecnología, sino en quién mantiene el control.
Su preocupación aparece cuando las personas comienzan a delegar en los algoritmos tareas que antes exigían análisis, memoria, criterio y reflexión.
La IA ya entró en conversaciones íntimas
Uno de los datos que acompaña este debate resulta especialmente llamativo.
Una investigación de la Universidad Manuela Beltrán encontró que el 51 % de los jóvenes encuestados ha hablado o considera hablar con una inteligencia artificial sobre temas relacionados con su salud mental. El estudio identificó consultas relacionadas con ansiedad, tristeza, autoestima y estrés.
El fenómeno muestra cómo los asistentes de inteligencia artificial están pasando de resolver tareas o responder preguntas a ocupar espacios tradicionalmente reservados para la conversación humana y el acompañamiento profesional.
Montoya incorpora esta transformación a su reflexión sobre la autonomía y el criterio personal.
Cuando el algoritmo empieza a decidir
La autora no plantea una posición contraria a la tecnología.
Por el contrario, Un mundo que ya fue imaginado propone aprender a convivir con estas herramientas sin entregarles completamente la capacidad de analizar, cuestionar y decidir.
El debate también aparece en investigaciones recientes sobre los efectos de la IA. Un estudio de ESET citado en análisis sobre la obra señala que el 39 % de los expertos consultados prevé un impacto negativo en la identidad y el propósito humano hacia 2035, mientras que el 44 % anticipa una reducción de la independencia individual ante el avance de sistemas algorítmicos en decisiones sensibles.
No se trata de apagar la tecnología
Montoya evita plantear una guerra contra los algoritmos.
Su propuesta consiste en utilizarlos sin renunciar a aquellas capacidades que todavía dependen esencialmente de las personas: leer, conversar, dudar, contrastar información, desarrollar criterio y tomar decisiones propias.
La autora considera que la literatura puede desempeñar un papel importante en este proceso porque permite detenerse y observar los cambios que ocurren mientras la tecnología transforma la vida cotidiana.
En su propio planteamiento, el libro funciona como una especie de pausa para preguntarnos cómo queremos vivir dentro de un mundo que ya alcanzó muchas de las ideas que antes parecían ciencia ficción.
Panamá será escenario de esta conversación
Durante la FIL Panamá, Montoya compartirá con lectores e invitados sus reflexiones sobre la relación entre tecnología y conciencia humana.
La elección de la feria como escenario coloca el debate sobre inteligencia artificial dentro de un espacio tradicionalmente asociado con la lectura, el pensamiento y la creación.
La autora llega a Panamá después de participar en encuentros literarios internacionales y con una trayectoria que combina comunicación, literatura y reflexión sobre la identidad y la experiencia humana.
Su sitio oficial registra ocho libros publicados, entre ellos novelas, poesía y ensayos, y destaca su participación en ferias como Sant Jordi, FIL Guadalajara, FILBo y la Feria del Libro de Madrid.
La pregunta que queda sobre la mesa
Un mundo que ya fue imaginado no intenta predecir simplemente qué hará la inteligencia artificial.
Su pregunta es más incómoda: ¿qué estaremos haciendo nosotros mientras la tecnología aprende a hacer cada vez más cosas?
En un momento en que Panamá también avanza en su propia estrategia nacional de inteligencia artificial, el planteamiento adquiere especial actualidad.
La discusión ya no consiste solamente en saber qué puede hacer una máquina.
También comienza a importar saber qué capacidades humanas estamos dispuestos a conservar.
Y esa conversación llegará a Panamá durante la Feria Internacional del Libro.
Dato del editor
51 % de los jóvenes encuestados en una investigación de la Universidad Manuela Beltrán manifestó que ya ha hablado o considera hablar con una IA sobre salud mental.
39 % de los expertos citados por ESET prevé una transformación negativa de la identidad y el propósito humano hacia 2035.
44 % anticipa una disminución de la independencia individual a medida que los algoritmos intervengan en decisiones sensibles.










