Panamá crea un comité nacional para fortalecer la conservación de las tortugas marinas y proteger las playas de anidación del país.
Panamá dio un nuevo paso para fortalecer la conservación de su biodiversidad marina con la instalación oficial del Comité Nacional para la Protección, Conservación y Manejo Sostenible de las Tortugas Marinas, un espacio permanente que coordinará acciones entre instituciones públicas, organizaciones ambientales, comunidades, universidades y sectores productivos.

La iniciativa, liderada por el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), busca impulsar la aplicación de la Ley 371 de 2023, fortalecer el Plan de Acción Nacional para la Conservación de las Tortugas Marinas y cumplir los compromisos internacionales asumidos por el país para proteger estas especies.
Panamá protege uno de los mayores refugios de tortugas
La directora nacional de Costas y Mares de MiAMBIENTE, Digna Barsallo, destacó que la instalación del comité permitirá coordinar esfuerzos técnicos y científicos para fortalecer la protección de las tortugas marinas y de los ecosistemas donde viven y se reproducen.
«Hoy damos un paso muy importante al conformar formalmente este comité, que será un espacio permanente de coordinación, asesoría técnica y trabajo institucional para impulsar la conservación de las tortugas marinas en Panamá», expresó.
Cinco especies llegan cada año a las costas panameñas

Panamá posee una ubicación privilegiada entre el océano Pacífico y el mar Caribe, lo que convierte al país en una de las rutas más importantes para las tortugas marinas del continente.
En sus playas anidan cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes en el mundo: la tortuga baula (Dermochelys coriacea), carey (Eretmochelys imbricata), verde (Chelonia mydas), golfina (Lepidochelys olivacea) y caguama (Caretta caretta). Muchas de ellas están catalogadas como especies vulnerables o en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Un trabajo conjunto para proteger playas y océanos
El comité está integrado por organizaciones ambientales, universidades, pescadores artesanales e instituciones como la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), el Ministerio de Educación (MEDUCA), la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA), la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (COONAPIP) y MiAMBIENTE.
Durante la primera reunión se acordó elaborar el reglamento interno que orientará el funcionamiento del comité y permitirá incorporar nuevos actores comprometidos con la conservación de estas especies.
La luz artificial también amenaza a las tortugas

Entre los principales desafíos identificados figuran la contaminación lumínica en las playas de anidación, el tránsito de vehículos sobre la arena, la presencia de perros y coyotes, así como otras actividades humanas que ponen en riesgo a las hembras reproductoras, los nidos y las crías durante sus primeros minutos de vida.
MiAMBIENTE también presentó la actualización del Plan Nacional de Monitoreo de Tortugas Marinas, un formulario estandarizado para el seguimiento científico y el desarrollo del nuevo Sistema Nacional de Monitoreo de Tortugas Marinas.
Proteger las tortugas también protege la economía azul
Las tortugas marinas cumplen un papel fundamental en la salud de los océanos. Ayudan a mantener el equilibrio de los pastos marinos, controlan poblaciones de medusas y contribuyen al buen estado de los arrecifes de coral, ecosistemas esenciales para la pesca, el turismo y la biodiversidad.
La protección de estas especies también fortalece el turismo de naturaleza, una actividad que genera ingresos sostenibles para numerosas comunidades costeras de Panamá.
Datos del editor
Según la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las principales amenazas para estas especies son la captura incidental en actividades pesqueras, el cambio climático, la contaminación por plásticos, la pérdida de playas de anidación y el tráfico ilegal de huevos y ejemplares. Panamá forma parte de los países que integran la CIT y desarrolla programas permanentes de monitoreo, investigación y conservación en ambas costas, fortaleciendo su liderazgo regional en la protección de la biodiversidad marina.










