Panamá analiza una propuesta para impulsar la producción de bambú como alternativa económica para las familias rurales y nuevo rubro del sector agropecuario.
El bambú comienza a ganar espacio en la agenda agropecuaria de Panamá. La Comisión Nacional del Bambú (CONABA) avanza en la discusión de una propuesta de ley que busca promover y regular su producción, con la expectativa de convertirlo en una nueva fuente de empleo e ingresos para las comunidades rurales.
La iniciativa reúne a representantes del MIDA, ISA, IDIAP, BDA, productores y empresa privada, quienes analizan las condiciones necesarias para desarrollar esta actividad.
¿Por qué el bambú está despertando interés?
Su potencial va mucho más allá de la utilización tradicional.
De acuerdo con la presidenta de CONABA, Carolina Guerra, el bambú puede utilizarse para alimentación humana y para elaborar productos con mayor valor comercial.
Esto abre la posibilidad de crear una cadena productiva que incluya cultivo, transformación y comercialización, generando nuevas oportunidades para las familias dedicadas a la actividad agrícola.
¿Y qué tiene que ver el ISA?
Aquí aparece uno de los aspectos más interesantes de la propuesta.
El Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) evalúa la posibilidad de que el bambú pueda incorporarse en el futuro a su cartera agrícola.
El gerente nacional Agrícola del ISA, Darío Morales, explicó que el cultivo podría ser asegurable, pero primero debe aprobarse la legislación correspondiente y realizarse la evaluación técnica necesaria para determinar las condiciones de una eventual póliza.
Es decir, todavía no existe un seguro específico para el bambú. Lo que existe es el interés en estudiar cómo podría incorporarse al sistema.
Un seguro podría cambiar la apuesta del productor

Para un agricultor, sembrar un nuevo cultivo implica asumir riesgos.
Contar eventualmente con una herramienta de aseguramiento podría ofrecer mayor respaldo a quienes decidan invertir en el bambú, especialmente si el rubro logra consolidarse comercialmente.
Pero antes deberán definirse aspectos técnicos, productivos y legales.
Del cultivo a una nueva industria
El verdadero potencial del bambú podría estar en lo que ocurre después de la cosecha.
Su transformación en alimentos, artículos y otros productos puede generar valor agregado y abrir oportunidades de empleo en las comunidades donde se cultive.
Además, por sus características y usos, el bambú podría vincularse en el futuro con actividades de turismo rural, artesanía y experiencias relacionadas con la naturaleza, aunque estas posibilidades dependerán del desarrollo de la industria.
Primero la ley, después la póliza
La CONABA continuará durante los próximos meses el análisis de la propuesta legal.
El proceso será determinante para establecer las reglas de producción y comercialización del bambú en Panamá. Una vez exista ese marco, el ISA podrá avanzar en la evaluación técnica de un eventual seguro.
Por ahora, el bambú todavía es una apuesta.
Pero si la propuesta logra avanzar, podría convertirse en un nuevo cultivo para diversificar la producción rural, generar empleo y abrir una industria que Panamá apenas comienza a explorar.










