Estudiantes de un colegio agropecuario de Coclé conocieron técnicas de producción que buscan hacer la agricultura más sostenible, eficiente y adaptable.
La agricultura está cambiando y las nuevas generaciones tendrán que aprender a producir de una manera diferente. En Coclé, estudiantes de formación agropecuaria tuvieron la oportunidad de acercarse a dos alternativas que cada vez despiertan mayor interés: la agricultura orgánica y los cultivos hidropónicos.
La jornada fue desarrollada por la Dirección Nacional de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), en coordinación con la Agencia de Olá, en el Colegio Agropecuario San Roquito, ubicado en la comunidad de San Roquito.
¿Puede cultivarse sin depender de la tierra?
La hidroponía plantea precisamente esa posibilidad.
Estos sistemas permiten producir plantas utilizando soluciones nutritivas y reduciendo la dependencia del suelo, lo que puede resultar especialmente interesante en espacios donde las condiciones para cultivar son limitadas.
Para los estudiantes, conocer estas técnicas significa ampliar su visión sobre las posibilidades que ofrece actualmente la producción agrícola.
La agricultura también está buscando ser más sostenible

Durante la capacitación, los jóvenes conocieron principios y prácticas relacionados con la agricultura orgánica, una alternativa que busca producir utilizando métodos que reduzcan la dependencia de determinados insumos sintéticos y favorezcan un manejo más responsable de los recursos.
La importancia de enseñar estos modelos desde las aulas está en que los futuros profesionales pueden comenzar a comprender que productividad y sostenibilidad no necesariamente tienen que ser conceptos opuestos.
Cuando el colegio se convierte en un campo de pruebas
La formación agropecuaria tiene una ventaja: permite combinar conocimientos teóricos con experiencias que pueden aplicarse directamente.
Los ingenieros Boris Espinosa y Juan José Solís compartieron con los estudiantes conocimientos técnicos y experiencias sobre la implementación de prácticas de agricultura orgánica y sistemas hidropónicos.
Este contacto con nuevas tecnologías puede ayudar a que los jóvenes conozcan alternativas antes de incorporarse formalmente al sector productivo.
¿Y qué oportunidades puede abrir para los jóvenes?
Una agricultura más tecnológica también necesita nuevas capacidades.
Los sistemas hidropónicos, la producción sostenible y el uso eficiente de los recursos pueden convertirse en áreas de especialización para quienes decidan desarrollar su futuro profesional en el sector agropecuario.
Además, estas técnicas pueden vincularse con pequeños emprendimientos, producción para mercados locales e incluso experiencias de agroturismo, donde el visitante puede conocer cómo se producen los alimentos y observar métodos agrícolas innovadores.
El reto es que el conocimiento salga del aula
El MIDA plantea continuar trabajando con centros educativos agropecuarios y agencias regionales para acercar conocimientos y tecnologías a las nuevas generaciones.
Porque preparar a los futuros profesionales del campo no significa solamente enseñarles a producir.
También significa enseñarles a innovar, aprovechar mejor los recursos y encontrar nuevas respuestas a los desafíos de la agricultura.

En San Roquito, la lección para los estudiantes fue más allá de conocer dos técnicas de cultivo.
https://mida.gob.pa/2026/08/20/agricultura-organica-e-hidroponia-impulsa-el-mida-en-cocle










