La recuperación del histórico conjunto religioso de Portobelo avanza a buen ritmo y ya alcanza un 56% de ejecución, en una obra que busca preservar uno de los espacios más importantes del patrimonio cultural y religioso de Panamá.
El avance fue constatado este jueves por el presidente José Raúl Mulino, durante una gira de trabajo por la costa atlántica, donde recorrió las obras, conversó con trabajadores y escuchó a residentes de Portobelo que esperan la culminación del proyecto.
La restauración representa una inversión de B/.12.2 millones e incluye mucho más que la recuperación de la iglesia: contempla la Iglesia San Felipe, la Capilla San Juan de Dios, plazas, calles del entorno, un edificio anexo y un nuevo museo.
La iglesia ya muestra cambios visibles

Durante el recorrido se pudo observar la intervención de la fachada exterior, la colocación de una nueva cubierta y los trabajos de recuperación de los espacios interiores.
También avanzan las labores sobre el retablo mayor y el presbiterio, mientras están previstas intervenciones en la puerta lateral y en el acceso hacia la Capilla San Juan de Dios.
La capilla ya cuenta con su fachada y cubierta terminadas, mientras actualmente se trabaja en el mobiliario y equipamiento del museo, que llevará el nombre Hospitalitas Civitas, expresión latina relacionada con la ciudad de la hospitalidad.
Una obra que también genera empleo en Portobelo
Uno de los aspectos más concretos del proyecto para la comunidad es el empleo.
Actualmente, 64 personas están vinculadas directamente con la ejecución de la obra: 50 trabajadores del consorcio encargado y 14 de su contratista.
Cerca del 90% de la mano de obra es local, incluyendo 11 mujeres portobeleñas que participan en los trabajos.
Además del empleo, la participación de trabajadores de la comunidad permite generar transferencia de conocimientos vinculados con una intervención especializada sobre patrimonio histórico.
El proyecto también transformará el entorno

La intervención no se limita al edificio religioso.
El proyecto contempla una plaza frontal y otra lateral, la recuperación de las calles aledañas, un nuevo edificio anexo y el museo, elementos que modificarán el entorno inmediato de la iglesia.
Esto puede tener un impacto tanto para los residentes como para quienes visitan Portobelo, particularmente por la importancia religiosa y turística que tiene el lugar.
La Iglesia San Felipe es además uno de los espacios vinculados a la tradición del Cristo Negro de Portobelo, que atrae a miles de peregrinos cada año.
Hay fechas previstas para entregar las obras
El cronograma establece varios momentos para la culminación del proyecto.
Para las festividades del 21 de octubre, está previsto que la fachada principal y lateral de la Iglesia San Felipe estén completamente restauradas y que las nuevas plazas estén listas para la comunidad y los visitantes.
El edificio anexo tiene prevista su terminación para diciembre de 2026.
La Iglesia San Felipe deberá estar completamente terminada en enero de 2027, mientras que las calles del entorno se prevén para febrero.
Estos plazos permitirán que la recuperación del conjunto avance por etapas hasta completar la intervención integral.
Patrimonio, comunidad y turismo
La restauración busca conservar la arquitectura y la memoria de un espacio que tiene significado religioso e histórico para Panamá, pero también mejorar sus condiciones para quienes viven en Portobelo y para los visitantes.
La presencia de empleo local y la recuperación de plazas, calles y espacios culturales hacen que el proyecto tenga una dimensión que va más allá de restaurar un edificio.
Portobelo está recuperando un espacio que combina patrimonio, fe, turismo y actividad comunitaria, con una obra que ya supera la mitad de su ejecución y tiene fechas definidas para completar sus principales componentes.












