Nueva sala fortalece la atención renal en Panamá
Desde este 3 de agosto, unos 100 pacientes que recibían hemodiálisis en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid comenzaron a ser atendidos en la nueva sala Metro 3, ubicada en el Hospital Santo Tomás.
La doctora Karla Rodríguez, subcoordinadora nacional de Terapias de Sustitución Renal y Enfermedad Crónica de los Riñones, explicó que la apertura forma parte del plan de modernización que ejecuta la Caja de Seguro Social (CSS) para ampliar la capacidad de atención a pacientes con enfermedad renal crónica.
«Esta medida fortalece nuestra capacidad de atención y garantiza un servicio oportuno y de calidad», afirmó Rodríguez.
Los pacientes fueron seleccionados por el equipo de Trabajo Social y reciben su tratamiento en dos jornadas, a las 6:00 a.m. y 11:00 a.m.
Una enfermedad que continúa creciendo

La apertura de nuevas salas responde al crecimiento sostenido de la enfermedad renal crónica en Panamá.
Según la Coordinación Nacional de Terapias de Sustitución Renal de la CSS, actualmente 2,857 personas reciben terapia de sustitución renal: 2,366 mediante hemodiálisis y 491 por diálisis peritoneal.
La población en hemodiálisis aumentó 3.9 % respecto a 2024, equivalente a 89 nuevos pacientes. La unidad con mayor volumen continúa siendo la del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, donde reciben tratamiento 368 personas.
Por su parte, el Ministerio de Salud (MINSA) estima que alrededor de 150,000 panameños presentan algún grado de enfermedad renal crónica, lo que convierte a esta condición en uno de los principales desafíos de salud pública del país.
¿Por qué aumenta la enfermedad renal crónica?

Especialistas del MINSA señalan que la enfermedad renal crónica se desarrolla principalmente como consecuencia de diabetes, hipertensión arterial, obesidad y enfermedades cardiovasculares mal controladas.
Además, Panamá enfrenta un aumento de la Enfermedad Renal Crónica no Tradicional (ERCnT), una condición que afecta especialmente a trabajadores expuestos durante años a altas temperaturas, deshidratación, esfuerzo físico intenso y, en algunos casos, contacto con agroquímicos. Esta variante se concentra principalmente en Coclé, Herrera, Los Santos, Veraguas y parte de Chiriquí.
La diálisis salva vidas, pero cambia la rutina del paciente
La hemodiálisis sustituye parte del trabajo que realizan los riñones cuando estos dejan de funcionar. Generalmente, los pacientes deben acudir al hospital tres veces por semana, permaneciendo conectados a una máquina durante varias horas en cada sesión.
Aunque este tratamiento permite prolongar la vida y mejorar el estado clínico de muchas personas, también exige cambios importantes en la alimentación, el consumo de líquidos, la actividad física y la rutina familiar.
Los especialistas explican que la expectativa de vida de un paciente en diálisis depende de múltiples factores, entre ellos la edad, la causa de la enfermedad renal, la presencia de diabetes o problemas cardiovasculares y el cumplimiento del tratamiento. Muchos pacientes pueden vivir varios años e incluso más de una década, especialmente cuando mantienen un adecuado control médico o logran acceder a un trasplante renal, considerado la mejor alternativa terapéutica para quienes son candidatos.
Más capacidad para responder a la demanda
Como parte de esta estrategia, la Caja de Seguro Social anunció que próximamente entrarán en funcionamiento nuevas unidades de hemodiálisis, con el objetivo de ampliar la cobertura y reducir la presión sobre las salas existentes.
Con la apertura de la sala Metro 3, la institución continúa fortaleciendo la atención de una enfermedad cuya incidencia sigue aumentando en Panamá, mientras impulsa acciones para ofrecer tratamientos más oportunos y mejorar la calidad de vida de miles de pacientes










