Un buque surcoreano cargado con gas licuado de petróleo (GLP) cruzó este martes el Canal de Panamá después de pagar US$5.3 millones en una subasta por un espacio de tránsito, una cifra récord para este mecanismo.
El G.Spirit, propiedad de la naviera surcoreana SK Gas Ltd., no tenía una reserva previa y llevaba varios días esperando para atravesar la vía interoceánica.
¿Por qué pagó millones por cruzar?

El Canal cuenta con un sistema de reservas para los buques que programan su tránsito con anticipación. Cuando una nave llega sin una reserva, puede recurrir a una subasta para obtener un cupo disponible.
En este caso, el G.Spirit optó por esa alternativa después de permanecer 14 días en espera, según reportes de prensa local.
La administradora designada del Canal, Ilya Espino de Marotta, confirmó que la embarcación pagó US$5.3 millones, un monto inédito para una de estas subastas.
El precio no lo fija directamente el Canal: depende de la competencia entre los buques interesados y de factores como la urgencia de la naviera, la ruta y los compromisos comerciales.
El costo de esperar también aumenta

La cifra récord refleja la presión que enfrenta actualmente el sistema de tránsito.
El 1 de septiembre había 90 buques esperando para cruzar el Canal, de los cuales 84 contaban con reserva y seis no tenían un cupo programado.
Los precios de las subastas comenzaron a aumentar con mayor fuerza durante el segundo trimestre del año, cuando el Canal registró jornadas con hasta 41 tránsitos diarios, por encima del promedio habitual de 36.
En algunos casos, las pujas superaron el millón de dólares, muy por encima del promedio de aproximadamente US$55,000 registrado entre octubre de 2025 y febrero de 2026.
La crisis de Ormuz aumenta la presión
El movimiento de buques energéticos también está relacionado con la situación internacional.
Analistas citados por medios especializados señalan que la crisis en el estrecho de Ormuz ha llevado a transportistas de GLP y gas natural licuado (GNL) a modificar sus rutas y utilizar con mayor intensidad el corredor entre América y Asia.
Para estas empresas, cruzar el Canal puede significar una ruta más conveniente para cumplir compromisos de entrega, lo que aumenta el valor de conseguir un espacio de tránsito cuando existe congestión.
El agua vuelve a limitar los tránsitos
A la demanda marítima se suma un factor interno: la disponibilidad de agua.
Desde el 30 de agosto, el Canal flexibilizó las reservas de buques neopanamax, mientras prevé reducir los tránsitos diarios durante septiembre como parte de las medidas de ahorro de agua asociadas a las condiciones provocadas por El Niño.
La cantidad de tránsitos diarios será reducida primero a 34 y posteriormente a 32.
También se contempla una reducción progresiva del calado permitido, hasta llegar a 44 pies, frente al máximo de 50 pies.
Menos capacidad puede significar más espera
La reducción del calado también puede obligar a algunos barcos a navegar con menor carga para poder atravesar la vía.
El propio Canal ha advertido que los buques sin reserva podrían experimentar demoras dependiendo de la demanda y de la capacidad disponible.
Esto ayuda a explicar por qué un espacio de tránsito puede adquirir un valor extraordinario para determinadas navieras.
Un récord que muestra el valor estratégico del Canal
El caso del G.Spirit muestra cómo la congestión, la demanda energética internacional y las restricciones de agua pueden elevar considerablemente el precio de cruzar la vía interoceánica.
El Canal sigue siendo especialmente relevante para rutas como Costa Este de Estados Unidos-Asia, Costa Este de Estados Unidos-Costa Oeste de Sudamérica y Europa-Costa Oeste de Sudamérica.
Para Panamá, el récord también pone en evidencia el valor económico de administrar una infraestructura que conecta mercados globales y cuya capacidad puede convertirse en un recurso especialmente valioso cuando aumenta la presión sobre las rutas marítimas.












