La nueva Unidad de Rehabilitación Cardiaca de la Ciudad de la Salud permitirá reducir rehospitalizaciones, mejorar la recuperación funcional y aumentar la supervivencia de pacientes que han sufrido infartos, cirugías cardíacas y otros eventos cardiovasculares de alto riesgo.
Aunque los avances tecnológicos han permitido aumentar significativamente la supervivencia tras infartos, cirugías cardíacas y otros procedimientos invasivos, especialistas coinciden en que el éxito del tratamiento no termina cuando el paciente abandona el quirófano o recibe el alta hospitalaria. La etapa de recuperación representa un período crítico donde pueden surgir recaídas, nuevas hospitalizaciones e incluso eventos cardiovasculares potencialmente fatales.

Una fase decisiva después de la cirugía
La rehabilitación cardíaca es considerada actualmente por organizaciones científicas internacionales como la estrategia más efectiva para disminuir la mortalidad cardiovascular después de un evento cardíaco agudo.
Diversos estudios han demostrado que los programas estructurados de rehabilitación pueden reducir entre un 20% y un 30% el riesgo de muerte cardiovascular y disminuir significativamente las hospitalizaciones recurrentes, además de mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida de los pacientes.
El director general de la CSS, Dino Mon Vásquez, destacó que la nueva unidad fortalece el concepto de atención integral.
“Salvar una vida durante una emergencia o una cirugía es solo una parte del proceso. La recuperación posterior es fundamental para prevenir recaídas, mejorar la calidad de vida y garantizar una reintegración segura a las actividades diarias”, señaló.
¿Por qué la rehabilitación cardíaca es tan importante?
Tras un infarto, una cirugía de bypass coronario, un reemplazo valvular o un trasplante cardíaco, el organismo experimenta una serie de cambios fisiológicos que afectan el rendimiento cardiovascular, la capacidad respiratoria, la fuerza muscular y la salud emocional del paciente.
Durante las primeras semanas posteriores al procedimiento pueden presentarse alteraciones como pérdida de masa muscular, disminución de la tolerancia al ejercicio, ansiedad, depresión, trastornos del sueño y temor a retomar actividades físicas.
La rehabilitación cardíaca permite abordar estos factores mediante protocolos clínicos individualizados diseñados para recuperar progresivamente la función cardiovascular bajo estricta supervisión médica.

Monitoreo permanente y entrenamiento supervisado
La nueva unidad incorpora equipos especializados para monitorear en tiempo real la respuesta cardiovascular de los pacientes durante las sesiones de ejercicio terapéutico.
Estos programas incluyen evaluación funcional, control de frecuencia cardíaca, presión arterial, saturación de oxígeno y respuesta al esfuerzo físico, permitiendo ajustar las cargas de trabajo según las condiciones clínicas de cada paciente.
El objetivo principal es mejorar la capacidad aeróbica, optimizar el funcionamiento cardíaco y reducir el riesgo de eventos cardiovasculares futuros.
Atención multidisciplinaria para una recuperación integral
Uno de los aspectos más relevantes de la rehabilitación cardíaca moderna es su enfoque multidisciplinario.
La unidad cuenta con especialistas en cardiología clínica e intervencionista, medicina física y rehabilitación, fisiología del ejercicio clínico, enfermería cardiovascular especializada, nutrición clínica, psicología de la salud y trabajo social.
Este abordaje permite atender simultáneamente los factores físicos, metabólicos y emocionales que influyen en la recuperación.
Los programas incluyen educación sobre hábitos saludables, adherencia al tratamiento farmacológico, control de factores de riesgo, orientación nutricional y apoyo psicológico para enfrentar el impacto emocional que suele acompañar a las enfermedades cardiovasculares.
Pacientes que podrán beneficiarse
La nueva unidad está dirigida a personas diagnosticadas con:
- Infarto agudo de miocardio.
- Síndromes coronarios agudos.
- Revascularización coronaria.
- Insuficiencia cardíaca crónica estable.
- Valvulopatías tratadas quirúrgicamente.
- Trasplante cardíaco.
- Cardiopatías congénitas del adulto.
Estos pacientes suelen requerir seguimiento especializado durante varios meses para garantizar una recuperación segura y sostenible.
Enfermedades cardiovasculares: principal causa de muerte
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de mortalidad en Panamá y en gran parte del mundo.
Factores como hipertensión arterial, diabetes, obesidad, tabaquismo, sedentarismo y estrés aumentan significativamente el riesgo de desarrollar patologías cardíacas que pueden requerir tratamientos invasivos o intervenciones quirúrgicas.
Especialistas señalan que la rehabilitación cardíaca constituye una herramienta fundamental para romper este ciclo, ya que ayuda a controlar los factores de riesgo y promueve cambios permanentes en el estilo de vida.
Un avance para la medicina cardiovascular panameña
Con la puesta en marcha de esta nueva unidad, la Ciudad de la Salud incorpora uno de los componentes más importantes de la atención cardiovascular contemporánea: la continuidad terapéutica después del evento agudo.
Más allá de la recuperación física, la rehabilitación cardíaca busca devolver independencia funcional, mejorar el bienestar emocional y aumentar la expectativa de vida de los pacientes.
La apertura de este servicio representa un paso significativo en el fortalecimiento de la atención cardiovascular especializada en Panamá, alineándose con las prácticas clínicas recomendadas por las principales sociedades científicas internacionales.










