El nuevo Marco de Programa por País busca orientar la cooperación técnica hacia la agricultura familiar, el desarrollo rural y la transformación de los sistemas agroalimentarios.
Panamá y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) establecieron una nueva hoja de ruta de cooperación para el período 2026-2030, con prioridades dirigidas al fortalecimiento del sector agropecuario y de las comunidades rurales.
El Marco de Programa por País (MPP) fue suscrito por el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, y el subdirector general y representante de la FAO para América Latina y el Caribe, René Orellana Halkyer. El ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, participó como testigo de honor.
Cinco años para transformar el sector agroalimentario
El acuerdo establece las áreas en las que se concentrarán durante los próximos cinco años las capacidades técnicas, conocimientos y experiencia internacional de la FAO en Panamá.
Entre las prioridades figuran la agricultura familiar, el desarrollo rural y el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios, con acciones dirigidas a productores, pescadores y comunidades rurales.
El alcance también contempla oportunidades para mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, sectores vinculados directamente con la producción y el desarrollo de las comunidades rurales.
Seguridad alimentaria y sostenibilidad
Durante la firma, René Orellana destacó los esfuerzos de Panamá para mantener la seguridad alimentaria, el desarrollo agropecuario y la sostenibilidad ambiental dentro de sus prioridades nacionales.
También resaltó el trabajo que realizan el MIDA con los productores y comunidades rurales, así como el papel del Ministerio de Ambiente en la protección del agua, los suelos, los bosques y la biodiversidad frente a los efectos del cambio climático.
Una cooperación que busca resultados en el campo
Para el canciller Martínez-Acha, el nuevo Marco representa la continuidad de una relación de cooperación que Panamá mantiene con la FAO desde hace décadas y que ha aportado conocimiento y asistencia técnica para enfrentar desafíos del desarrollo nacional.
La meta planteada para este nuevo período es acelerar la transformación de los sistemas agroalimentarios, de manera que la cooperación internacional se traduzca en mayores capacidades y oportunidades para quienes producen y viven en las zonas rurales.
La firma contó además con la participación de María Silvera, en representación de MiAmbiente, como otra de las entidades que acompañaron el proceso.












