Panamá avanza en una hoja de ruta para desarrollar el bambú con aplicaciones agropecuarias, ambientales, industriales y rurales.
Panamá avanza en la definición de una hoja de ruta para impulsar el desarrollo sostenible del bambú, una actividad con aplicaciones ambientales, agropecuarias, industriales y habitacionales. El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) participó en la Asamblea General y Taller País de la Comisión Nacional del Bambú (CONABA), realizada en la ciudad de Panamá con representantes de instituciones públicas, universidades, organizaciones no gubernamentales y empresas privadas.
Nuevos ejes organizarán el trabajo nacional
Durante el encuentro se revisaron las resoluciones que dieron origen a CONABA y el Plan Nacional del Bambú 2025-2030. Los participantes también aprobaron nuevos ejes de trabajo para orientar las actividades de las subcomisiones regionales, incluyendo los ámbitos agronómico, agroindustrial, ambiental, social, de investigación, infraestructura y comunicación.
El bambú también busca espacio en el sector agropecuario
El MIDA impulsará acciones para divulgar métodos adecuados de siembra, propagación responsable y manejo sostenible del bambú. La institución también evaluará sus posibles usos en actividades pecuarias y el potencial de determinadas especies como suplemento nutricional, una alternativa que podría contribuir a reducir costos de producción.
Datos permitirán conocer el potencial de la actividad
El MIDA trabajará junto al Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y el Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) en la recopilación de información sobre productores actuales y potenciales, superficie cultivada, rentabilidad y principales dificultades del sector. Estos datos permitirán orientar la investigación, la asistencia técnica y el desarrollo de productos con mayor valor agregado.
Comunidades rurales podrían ampliar sus oportunidades
Como Secretaría de la Junta Directiva de CONABA, el MIDA plantea continuar la coordinación entre instituciones, productores y otros sectores para promover un aprovechamiento responsable del bambú. La hoja de ruta busca establecer bases para ampliar sus usos y generar nuevas oportunidades productivas en las comunidades rurales del país.












