Cientos de voluntarios se unen en la 35ª limpieza nacional de playas en Panamá para retirar desechos de los ecosistemas marinos del país.
CIUDAD DE PANAMÁ. — La acumulación descontrolada de basura en los mares, ríos y playas se mantiene como una de las amenazas más críticas para la biodiversidad del país. Ante esta problemática, cientos de ciudadanos participaron este domingo en la Jornada Nacional de Limpieza de Playas, Costas y Ríos.
La actividad ambiental masiva se desarrolló simultáneamente en distintos puntos del territorio bajo el lema “Panamá: el latido de dos mares”. El esfuerzo comunitario fue coordinado por las autoridades del gobierno central, municipios, organizaciones ecológicas y el sector privado.
El ministro de Ambiente encargado, Óscar Vallarino, enfatizó durante el evento que los océanos no deben ser utilizados como vertederos clandestinos. El funcionario recordó que los entornos marinos representan una fuente indispensable de alimento, vida y sustento para millones de familias.

Contaminación crítica en el conjunto monumental de Panamá Viejo
Los contingentes de limpieza nacional de playas en Panamá concentraron gran parte de sus esfuerzos en la zona costera de Panamá Viejo. En este sitio histórico, los participantes lograron recuperar toneladas de residuos sólidos que ponían en riesgo el ecosistema costero.
Entre los materiales retirados destacaron plásticos de un solo uso, fragmentos de poliestireno extendido (foam) y latas de aluminio. Asimismo, las cuadrillas extrajeron prendas de vestir, electrodomésticos dañados, artículos del hogar y restos de chatarra vehicular enterrados en la arena.
La recolección sistemática de estos materiales previene que los microplásticos ingresen de forma permanente en las cadenas alimenticias de las especies marinas locales. Los especialistas recuerdan que la degradación de estos compuestos químicos afecta directamente la salud humana a largo plazo.
Informes globales emitidos por el Banco Mundial señalan que la mala gestión de los residuos sólidos urbanos en las regiones costeras genera pérdidas millonarias en los sectores del turismo y la pesca artesanal, además de deteriorar severamente los hábitats marinos protegidos.
Estrategias institucionales y participación del voluntariado civil

Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares de la institución, señaló que mantener los litorales limpios requiere un cambio cultural permanente. La funcionaria recomendó reducir el consumo de plásticos y mejorar la clasificación de materiales reciclables desde los hogares panameños.
La jornada comunitaria contó con el respaldo operativo de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) y la Alcaldía de Panamá. Adicionalmente, se sumaron estudiantes de la Universidad Marítima Internacional de Panamá y científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Diversas corporaciones privadas aportaron insumos médicos, herramientas de recolección y estaciones de hidratación para garantizar la seguridad de los asistentes. Las autoridades ambientales agradecieron el respaldo logístico brindado por los servicios de emergencia de Pacífica Salud y el personal de rescate.
De acuerdo con las directrices de conservación de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la colaboración estrecha entre el sector público y las empresas privadas es fundamental para diseñar políticas sostenibles de manejo de cuencas hidrográficas en América Latina.

El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) confirmó que continuará impulsando programas de educación ambiental en las escuelas públicas del país. Las autoridades concluyeron que cada jornada de limpieza debe servir como un llamado de atención urgente para corregir los hábitos de consumo de la población.

Cientos de voluntarios se unen en la 35ª limpieza nacional de playas en Panamá para retirar desechos de los ecosistemas marinos
del país.












