La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este miércoles, después de que Teherán lanzara misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en el Golfo, en respuesta a nuevos bombardeos de Washington.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó el martes que sus fuerzas habían atacado objetivos de la Guardia Revolucionaria iraní, incluidos sistemas de defensa aérea, radares e instalaciones marítimas.
Horas después, Irán anunció una operación de represalia contra bases e intereses estadounidenses en la región.
Ataques alcanzan varios puntos de la región
Los Guardianes de la Revolución reivindicaron ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Irak y Baréin.
Jordania informó que sus fuerzas interceptaron diez misiles procedentes de Irán, mientras que otros tres cayeron lejos de zonas habitadas. Según las autoridades jordanas, no hubo personas heridas.
En Kuwait también se reportaron ataques con misiles y drones, mientras que en Baréin se activaron las sirenas de alerta aérea durante la madrugada.
El portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaghari advirtió que Teherán prepara respuestas «más amplias y destructivas» si continúan las operaciones estadounidenses o de sus aliados.
Trump amenaza con nuevos ataques

La respuesta iraní se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que cualquier represalia contra Estados Unidos tendría una respuesta de mayor intensidad.
Washington, además, ha anunciado una campaña de presión económica contra Irán mediante nuevas sanciones, aunque los detalles todavía no han sido precisados.
La escalada ocurre mientras los esfuerzos diplomáticos permanecen estancados. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, había planteado recientemente la posibilidad de retomar las conversaciones con Estados Unidos bajo determinadas condiciones.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la crisis
Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el transporte mundial de hidrocarburos.
Irán ha planteado cobrar derechos de paso por esta vía, donde anteriormente la navegación se realizaba libremente.
La tensión aumentó después de que dos petroleros fueran alcanzados por proyectiles de origen desconocido, según la agencia marítima griega Marisks.
El impacto ya se refleja en los mercados energéticos. El petróleo estadounidense WTI volvió a superar los 90 dólares por barril, mientras el gas europeo alcanzó su precio más alto en más de tres años, según el reporte.
Perú rompe relaciones diplomáticas con Irán
La crisis también comienza a tener consecuencias diplomáticas fuera de Oriente Medio.
El Gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, argumentando que Teherán contribuye a la escalada del conflicto y mantiene restricciones severas al tránsito marítimo en Ormuz.
La decisión fue anunciada por la Cancillería peruana bajo el argumento de la histórica posición pacifista del país.
Una crisis que amenaza con ampliar su alcance
Los nuevos ataques se suman a una serie de operaciones militares iniciadas en las últimas semanas y elevan el riesgo de que el conflicto se extienda a más países de la región.
Mientras tanto, el movimiento de fuerzas estadounidenses continúa. El portaviones USS Abraham Lincoln llegó este miércoles a Tailandia después de más de nueve meses en el mar. El buque había sido reasignado hacia Oriente Medio al comenzar la guerra a finales de febrero.
La combinación de ataques militares, amenazas de nuevas operaciones, tensión en Ormuz y mayores presiones económicas mantiene abierta la posibilidad de una nueva escalada en una región clave para la seguridad y los mercados energéticos mundiales.












