El crédito adicional permitiría atender préstamos ya aprobados y apoyar proyectos de agua para enfrentar los efectos de la temporada seca en las actividades agropecuarias.
El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) un crédito adicional de hasta B/.20 millones para atender solicitudes de financiamiento aprobadas a pequeños productores y respaldar proyectos destinados a mejorar el acceso al agua para la producción.
La medida puede tener un impacto especialmente importante en el interior del país, donde cientos de pequeños productores dependen directamente de las condiciones climáticas para mantener sus cultivos y actividades pecuarias.

El agua se convierte en una inversión
Parte de los recursos estaría dirigida a proyectos para la instalación de pozos y molinos de viento para la extracción de agua, una alternativa que busca ayudar a los productores a enfrentar los efectos de la temporada seca y reducir su dependencia de las lluvias.
Para un pequeño productor, disponer de agua puede significar la diferencia entre mantener una parcela productiva o perder una cosecha.
Crédito para quienes producen en las provincias
La Gerencia de Crédito del BDA informó que el financiamiento beneficiaría a cientos de micro y pequeños productores de distintas provincias, permitiéndoles fortalecer sus actividades y contar con alternativas para enfrentar las condiciones climáticas adversas.
El financiamiento también tiene un efecto sobre las economías locales.
Cuando un productor mantiene su actividad, continúa comprando insumos, contratando mano de obra, transportando su producción y llevando alimentos a los mercados.
El crédito agropecuario, por tanto, no solamente financia una finca: ayuda a mantener en movimiento la economía de las comunidades rurales.
¿Hacia dónde va el BDA?
Durante la reunión también se presentó el avance de la propuesta para transformar el BDA en el Instituto de Fomento Agropecuario (IFA), con el objetivo de fortalecer y hacer más eficiente el financiamiento dirigido a micro y pequeños productores.
La iniciativa busca mantener como prioridad los llamados financiamientos blandos, especialmente para quienes tienen mayores dificultades para acceder al crédito tradicional.
La Junta Directiva también autorizó presentar el anteproyecto de presupuesto del BDA para 2027.
El reto es que el dinero llegue al campo
La aprobación de la solicitud de crédito adicional todavía requiere el trámite correspondiente ante el MEF.
Pero para los productores del interior, la importancia está en lo que pueda ocurrir después: que el financiamiento aprobado llegue oportunamente, permita mantener la producción y ayude a enfrentar una temporada seca cada vez más desafiante.
Para muchas familias rurales, un crédito no representa simplemente dinero para invertir.
Puede significar agua para producir, cosecha para vender e ingresos para sostener el hogar.










