Estudio revela que genes específicos determinan eficacia y efectos secundarios de medicamentos GLP-1, abriendo paso a tratamientos personalizados contra la obesidad en medicina moderna
Un hallazgo genético explica por qué algunos adelgazan más.
Un estudio publicado en la revista Nature identificó dos variantes genéticas clave que influyen en la efectividad de los medicamentos GLP-1 utilizados para tratar la obesidad.
Estos fármacos, comercializados bajo marcas como Ozempic y Mounjaro, actúan regulando el apetito, la digestión y la liberación de insulina, pero su impacto varía entre pacientes.
La investigación analizó datos genómicos de cerca de 28 mil personas, evaluando tanto la pérdida de peso como los efectos adversos experimentados durante el tratamiento.
Los científicos identificaron una variante del gen GLP-1R, ubicado en el cromosoma 6, asociada a una mayor pérdida de peso en quienes la portan, debido a su relación directa con el mecanismo de acción del medicamento.
Asimismo, una variante del gen GIPR, localizada en el cromosoma 19, estaría vinculada a una mayor probabilidad de efectos secundarios como náuseas y vómitos, al interferir con una vía hormonal protectora.
Los resultados refuerzan la idea de que la obesidad es una enfermedad compleja, en la que factores genéticos juegan un papel determinante junto con el estilo de vida.
Expertos como Cristóbal Morales señalan que existen pacientes con respuestas muy distintas a estos tratamientos, lo que podría explicarse en parte por la genética.
En la misma línea, José Ordovás destacó que este hallazgo representa un avance hacia la medicina de precisión en el manejo de la obesidad.
A pesar de ello, factores como la edad, el sexo, la dieta y la actividad física siguen siendo determinantes en los resultados de estos tratamientos.
Los investigadores coinciden en que estos descubrimientos permitirán en el futuro diseñar terapias más personalizadas, mejorando la eficacia y reduciendo los efectos adversos en los pacientes.










