Cerca de 200 jóvenes rurales se reunieron en Veraguas para aprender, exhibir productos y fortalecer emprendimientos agropecuarios y agroindustriales.
Cerca de 200 jóvenes de distintas regiones del país se reunieron en Veraguas durante el IV Encuentro Nacional de Juventud Rural, pero el objetivo fue más allá de compartir experiencias. Durante dos jornadas, los participantes conocieron herramientas para mejorar sus actividades productivas, fortalecer emprendimientos y encontrar nuevas posibilidades dentro de sus propias comunidades.

La actividad reunió a representantes de Bocas del Toro, la Comarca Naso Tjër Di, Panamá Oeste, Herrera, Los Santos, Chiriquí, Colón, Panamá Este, la Comarca Ngäbe-Buglé y Veraguas, quienes llevaron experiencias relacionadas con producción agropecuaria, agroindustria y desarrollo territorial.
Producir ya no significa solamente llevar el producto al mercado
Uno de los principales componentes del encuentro fue la capacitación en agroindustria, un área que puede permitir a los productores pasar de vender materia prima a desarrollar productos con mayor valor agregado.
La Dirección de Agroindustria capacitó a los jóvenes sobre normativas y formalización, gestión de calidad, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES). Estos conocimientos pueden resultar determinantes para quienes buscan convertir una producción familiar o comunitaria en un negocio con mayores posibilidades de comercialización.
Una planta procesadora mostró cómo agregar valor
La formación también salió del aula. Los participantes visitaron la planta procesadora La Montuna, en Divisa, donde conocieron los procesos de transformación de diferentes productos y observaron cómo la agroindustria puede abrir oportunidades más allá de la producción primaria.
Para los jóvenes rurales, este tipo de experiencia permite visualizar otras etapas de la cadena productiva: procesar, mejorar la calidad, desarrollar productos, cumplir requisitos y encontrar nuevos mercados.
La juventud rural ya está produciendo

Durante el encuentro también se destacó el trabajo que realizan jóvenes en diferentes regiones del país. El director de Desarrollo Rural del MIDA, Bruno Mojica, señaló que el programa busca fortalecer las iniciativas que desarrollan en sus comunidades, tanto para sus familias como para sus territorios.
La experiencia muestra que la juventud rural no se limita a prepararse para incorporarse al sector agropecuario. Muchos jóvenes ya participan en actividades productivas y emprendimientos que pueden convertirse en fuentes de ingresos para sus hogares.
Una feria puso esos emprendimientos frente a los consumidores
El encuentro continuó con un desfile por las calles de Santiago de Veraguas y culminó con una feria en el parque Juan Demóstenes Arosemena, donde los participantes exhibieron y comercializaron sus productos ante familias y visitantes.
Este componente resulta especialmente importante porque conecta la formación con el mercado. Para un joven productor, aprender a elaborar un producto es apenas una parte del proceso; también necesita encontrar compradores, presentar su oferta y generar ingresos.
“Los jóvenes no son el relevo, son el presente”
Durante la inauguración de la feria, el alcalde de Santiago, Erick Jaén, resumió uno de los mensajes centrales del encuentro al señalar que “los jóvenes no son el relevo, son el presente”.
La frase cobra relevancia en comunidades donde la continuidad de la agricultura familiar y otras actividades productivas depende de que las nuevas generaciones encuentren razones económicas y oportunidades para permanecer vinculadas al territorio.
El reto es convertir capacitación en negocios sostenibles
El IV Encuentro Nacional de Juventud Rural permitió combinar capacitación, intercambio, comercialización e integración entre jóvenes de distintas regiones. El desafío ahora consiste en que esos conocimientos puedan convertirse en mejores procesos productivos, negocios formalizados, productos con mayor valor agregado y nuevas fuentes de ingresos.
La juventud rural panameña ya participa en la producción y el emprendimiento. Lo que está en juego es que esas actividades encuentren las condiciones necesarias para crecer y convertirse en oportunidades económicas sostenibles para las familias y comunidades donde nacen.https://mida.gob.pa/












