Bebés prematuros en estado crítico logran salvarse en la Ciudad de la Salud. El centro médico de la CSS registra una tasa de supervivencia del 90%.
PANAMÁ. La Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal de la Ciudad de la Salud alcanzó una tasa de supervivencia superior al 90% en recién nacidos graves. Por este motivo, el centro médico se consolidó como el principal punto de referencia nacional para la atención de casos complejos. Gracias a esto, el personal médico de la Caja de Seguro Social (CSS) conmemora el éxito clínico de los infantes mediante una emotiva ceremonia de graduación simbólica.
Casos de prematurez extrema y superación
En primer lugar, los especialistas atienden de forma diaria desafíos severos relacionados con la prematurez extrema en el país. Un ejemplo de esto es el caso del paciente Iván Daniel, quien nació a las 28 semanas de gestación con un peso de dos libras. Además, el menor superó los pronósticos adversos tras permanecer internado durante 70 días en el área de cuidados intensivos. De igual importancia, el equipo multidisciplinario vigila de cerca la evolución física para garantizar que los niños salgan completamente sanos.
Sistema de atención por etapas asistenciales
Por otra parte, el Dr. Roberto Murgas explicó que las nuevas instalaciones de la institución permitieron elevar todos los estándares de seguridad médica. En consecuencia, el servicio de neonatología opera actualmente bajo un esquema organizado que divide los tratamientos en tres niveles específicos. El primer bloque corresponde a los cuidados intensivos, seguido por la sección de intermedios y concluyendo en el área de cuidados mínimos. Por lo tanto, el sistema asegura un tránsito ordenado antes de la integración del bebé a su hogar.
Tradición institucional con impacto humano
Finalmente, las autoridades de salud mantienen la tradición de las graduaciones neonatales desde hace más de 15 años de forma ininterrumpida. Para los médicos y enfermeras del sector público, cada alta representa la culminación exitosa de hasta cuatro meses de trabajo continuo en el monitoreo de incubadoras. Como resultado, el programa no solo resalta la capacidad tecnológica de los quirófanos panameños, sino el esfuerzo sostenido de las familias durante el periodo de hospitalización.












