Panamá trasladó 116 migrantes de siete nacionalidades desde Colón hacia Puerto Obaldía, en la Comarca Guna Yala, como parte del operativo Flujo Inverso Controlado, una estrategia orientada a regular movimientos migratorios y fortalecer la gestión fronteriza.
Un total de 116 migrantes de siete nacionalidades fueron trasladados desde la provincia de Colón hacia Puerto Obaldía, en la Comarca Guna Yala, como parte del operativo denominado Flujo Inverso Controlado, desarrollado por el Servicio Nacional de Migración y el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN).
La operación forma parte de las acciones implementadas por las autoridades panameñas para ordenar y regular los movimientos migratorios irregulares que se registran en el territorio nacional, particularmente en las rutas utilizadas por migrantes que buscan regresar hacia Sudamérica.

Operativo coordinado por autoridades migratorias y aeronavales
El traslado se realizó por vía marítima desde el Muelle 3 de Colón a bordo de una embarcación oficial, bajo la coordinación conjunta del Servicio Nacional de Migración y el Servicio Nacional Aeronaval.
Durante la travesía participaron unidades especializadas de ambas instituciones, así como personal médico y paramédico encargado de garantizar la atención y seguridad de los pasajeros durante todo el recorrido.
Según las autoridades, este tipo de operativos permite mantener un control ordenado de los flujos migratorios, reduciendo riesgos asociados a desplazamientos irregulares y fortaleciendo la capacidad de supervisión en zonas estratégicas del país.
La mayoría de los migrantes son ciudadanos venezolanos

De acuerdo con la información oficial, el grupo trasladado estuvo conformado por 85 adultos, de los cuales 61 eran hombres y 24 mujeres.
Además, fueron movilizados 31 menores de edad entre niños y niñas, lo que refleja la presencia de núcleos familiares dentro de los movimientos migratorios registrados en la región.
Los migrantes procedían de siete países diferentes. La mayoría corresponde a ciudadanos venezolanos, seguidos por personas provenientes de Colombia, México, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Costa Rica.
Panamá mantiene vigilancia sobre los flujos migratorios
La migración irregular continúa siendo uno de los principales desafíos para los países de tránsito en América Latina. Panamá ha desempeñado un papel clave dentro de estas rutas debido a su posición geográfica estratégica entre América del Sur y Centroamérica.
Durante los últimos años, las autoridades panameñas han fortalecido mecanismos de registro, control y asistencia humanitaria para gestionar los movimientos de personas que atraviesan el país, especialmente en áreas cercanas a la frontera con Colombia y en comunidades de la Comarca Guna Yala.
Organismos internacionales han señalado que los cambios en las condiciones económicas, políticas y sociales de distintos países de la región continúan influyendo en los patrones migratorios observados en el continente.
Operativos buscan garantizar seguridad y respeto a los derechos humanos
Las autoridades destacaron que el operativo Flujo Inverso Controlado se desarrolla bajo los marcos legales vigentes y contempla medidas destinadas a proteger la integridad física de las personas trasladadas.
Asimismo, indicaron que estas acciones buscan garantizar que los desplazamientos se realicen en condiciones seguras, ordenadas y respetuosas de los derechos humanos, mientras se fortalece la capacidad institucional para atender los desafíos asociados a la movilidad humana.
La estrategia forma parte de los esfuerzos permanentes del Estado panameño para mantener un manejo organizado de los movimientos migratorios y preservar la seguridad en las zonas fronterizas y costeras del país.
Fuente: Servicio Nacional de Migración y Servicio Nacional Aeronaval (SENAN).










