Investigación de la Universidad de Panamá revela que fortalecer la inteligencia emocional y las habilidades sociales en mujeres privadas de libertad puede mejorar la rehabilitación, reducir riesgos de reincidencia y favorecer la reinserción.
Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Panamá y la Universidad de Granada plantea que el fortalecimiento de la inteligencia emocional podría convertirse en una herramienta determinante para mejorar los procesos de rehabilitación y reinserción social de mujeres privadas de libertad en Panamá.
La investigación, publicada en la revista científica REDEPSIC, analizó la relación entre las habilidades emocionales y las dificultades de socialización en mujeres condenadas por delitos contra la seguridad colectiva, aportando evidencia sobre factores poco estudiados dentro del sistema penitenciario nacional.
Más allá de la condena: el desafío de la reinserción
La reinserción social constituye uno de los principales retos de los sistemas penitenciarios modernos. Organismos internacionales especializados en justicia y rehabilitación han señalado que factores psicológicos, emocionales y sociales influyen significativamente en la capacidad de las personas privadas de libertad para reconstruir sus proyectos de vida una vez recuperan su libertad.
En ese contexto, la inteligencia emocional ha comenzado a recibir mayor atención por parte de investigadores y especialistas en criminología, debido a su relación con el autocontrol, la toma de decisiones, la resolución de conflictos y la adaptación social.
Qué reveló el estudio
La investigación titulada “Inteligencia emocional y dificultades de socialización en mujeres privadas de libertad” fue desarrollada por Amara Fairuz Sanad Henríquez, Raúl Quevedo-Blasco y Marita Mojica Delgado.
Para el análisis se evaluó una muestra de 18 mujeres privadas de libertad mediante herramientas científicas especializadas como el Test de Inteligencia Emocional Mayer-Salovey-Caruso (MSCEIT), la Escala de Dificultad de Socialización de Cantoblanco (SOC) y entrevistas estructuradas de carácter sociodemográfico.
Los resultados mostraron que el 50% de las participantes presentó niveles competentes de inteligencia emocional, mientras que la otra mitad evidenció áreas susceptibles de fortalecimiento. Asimismo, el 44% registró niveles promedio de dificultades de socialización.
La importancia de las habilidades emocionales
Desde una perspectiva psicológica, la inteligencia emocional se refiere a la capacidad de identificar, comprender, gestionar y utilizar adecuadamente las emociones propias y ajenas.
Diversas investigaciones internacionales han demostrado que personas con mayores niveles de inteligencia emocional suelen desarrollar mejores mecanismos de adaptación, manejo del estrés, control de impulsos y resolución de conflictos, competencias fundamentales para la convivencia social y la reintegración comunitaria.
Salud mental y sistema penitenciario
La investigación también adquiere relevancia en momentos en que la salud mental dentro de los centros penitenciarios se ha convertido en un tema prioritario para especialistas y organismos internacionales.
Estudios desarrollados en distintos países han encontrado que las personas privadas de libertad presentan mayores riesgos de padecer trastornos de ansiedad, depresión, estrés postraumático y problemas asociados a la regulación emocional, factores que pueden dificultar los procesos de rehabilitación si no son abordados oportunamente.
Reducir la reincidencia mediante intervención temprana
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es su potencial aplicación en políticas de prevención de la reincidencia.
Especialistas en criminología sostienen que programas orientados al desarrollo de habilidades emocionales, educación socioemocional y fortalecimiento de competencias interpersonales pueden contribuir a reducir conductas de riesgo asociadas al retorno a actividades delictivas.
La evidencia científica señala que la rehabilitación efectiva requiere mucho más que medidas de control o privación de libertad, incorporando estrategias que permitan fortalecer capacidades personales y sociales de quienes cumplen condenas.
Un enfoque con perspectiva de género
Los investigadores destacan que existen pocos estudios enfocados específicamente en mujeres privadas de libertad en Panamá, pese a que esta población enfrenta desafíos particulares relacionados con dinámicas familiares, vulnerabilidad social, exclusión económica y responsabilidades de cuidado.
Por ello, los hallazgos representan un aporte importante para el diseño de programas penitenciarios con enfoque de género que respondan a las necesidades específicas de esta población.
Investigación como base para políticas públicas
Los autores consideran que los resultados obtenidos pueden servir de referencia para futuras investigaciones y para la formulación de políticas públicas orientadas a fortalecer la atención psicológica, la educación emocional y los programas de reinserción social dentro del sistema penitenciario panameño.
La investigación concluye que comprender el papel de la inteligencia emocional y las habilidades sociales puede ser determinante para mejorar la adaptación de las personas privadas de libertad, favorecer su bienestar psicológico y aumentar las posibilidades de una reintegración exitosa a la sociedad.
Fuente: Revista Científica REDEPSIC, Facultad de Psicología de la Universidad de Panamá; investigación desarrollada por Amara Fairuz Sanad Henríquez, Raúl Quevedo-Blasco y Marita Mojica Delgado.










